Peñíscola – AFA Angola
«Haznos llegar botas de fútbol»

Una experiencia de solidaridad, deporte e intercambio cultural
Dentro de los proyectos educativos y solidarios desarrollados durante nuestra etapa en Angola, destaca la participación de la Academia de Futebol de Angola (AFA) en el VIII Campus de Fútbol Solidario Ciudad de Peñíscola.
La iniciativa nació con un objetivo concreto: recoger material deportivo, especialmente botas de fútbol, para ponerlo a disposición de jóvenes futbolistas de Angola, generando al mismo tiempo un espacio de convivencia e intercambio entre jóvenes de diferentes realidades culturales.
Pero el proyecto terminó adquiriendo una dimensión mucho mayor. La solidaridad se convirtió en una experiencia educativa compartida en la que los jóvenes angoleños no fueron únicamente receptores de material deportivo, sino protagonistas de una experiencia de convivencia, cultura, deporte e intercambio de valores.
Un proyecto construido desde la colaboración
La iniciativa fue posible gracias a la participación y colaboración de diferentes personas e instituciones que entendieron el deporte como una herramienta de educación y transformación social.
Entre las personas vinculadas al desarrollo de esta experiencia estuvieron:
- Pichi Alonso, exjugador profesional del FC Barcelona y profesional de la comunicación deportiva.
- Andrés Martínez Castellà, alcalde del Ayuntamiento de Peñíscola.
- Luis Adell Pla, inspector de Educación de carrera en la Dirección Territorial de Castelló.
- Joaquín Reverter Masia, doctor en Ciencias del Deporte por la Universidad de Barcelona y especialista en formación deportiva y conocimiento científico.
- José Bollado, doctor en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
- Antonio, director del restaurante La Mandarina.
- Jordi Sanz, director del restaurante Casa Jaime de Peñíscola.
La participación de todas estas personas permitió crear un entorno de colaboración en el que instituciones, profesionales, empresas y personas vinculadas al deporte contribuyeron a hacer posible la experiencia.
Desarrollo del proyecto
La estancia en Peñíscola se estructuró alrededor de diferentes actividades que permitieron a los jóvenes de la AFA conocer una nueva realidad, relacionarse con otros jóvenes y participar en diferentes experiencias deportivas, culturales e institucionales.
Entre las principales actividades realizadas destacaron:
- Recepción institucional por parte de las autoridades de Peñíscola.
- Visita cultural a la ciudad y al Castillo de Peñíscola.
- Comida de fraternización con participantes y colaboradores.
- Partido amistoso frente al equipo alevín de Peñíscola.
- Recogida y entrega de material deportivo.
- Entrega de botas de fútbol destinadas a los jóvenes futbolistas de Angola.
- Intercambio de experiencias entre jóvenes de ambos países.
- Actividades de convivencia que permitieron compartir culturas, experiencias y valores.

Esta imagen tiene un valor especial porque representa visualmente el objetivo inicial del proyecto: convertir la solidaridad en una oportunidad concreta para los jóvenes futbolistas de Angola.
Sin embargo, lo más importante fue que la entrega del material no constituyó el final del proyecto, sino el punto de partida de una experiencia mucho más amplia.
El fútbol como herramienta de integración
Esta experiencia puso de manifiesto una de las ideas que siempre han acompañado nuestro trabajo en Angola:
el fútbol puede ser mucho más que un deporte. Puede convertirse en una herramienta educativa, social y cultural capaz de crear vínculos entre personas que viven realidades muy diferentes. El encuentro entre los jóvenes de Angola y Peñíscola permitió transmitir valores como:
- Solidaridad.
- Respeto.
- Convivencia.
- Empatía.
- Trabajo en equipo.
- Generosidad.
- Intercambio cultural.
Para los jóvenes de la AFA, la experiencia supuso además la oportunidad de conocer otra cultura, convivir con otros jóvenes y descubrir que el deporte puede generar oportunidades y construir puentes entre personas y comunidades.

La recepción institucional representa una parte importante del proyecto, porque refleja el compromiso de las instituciones locales con una iniciativa que unía deporte, educación, solidaridad e intercambio internacional.
Una experiencia que fue más allá del fútbol
Uno de los elementos más importantes del proyecto fue precisamente que los jóvenes pudieron vivir experiencias alejadas del terreno de juego. Conocieron la ciudad, compartieron momentos con familias y colaboradores, participaron en actividades culturales y convivieron con otros jóvenes.
El deporte fue el elemento que permitió iniciar el encuentro, pero la convivencia fue la que permitió construir relaciones.

La imagen muestra precisamente esa dimensión del proyecto: el fútbol como espacio de encuentro entre jóvenes de diferentes procedencias.

Esta fotografía aporta una dimensión diferente al proyecto. No muestra únicamente fútbol, sino la experiencia humana y cultural que vivieron los jóvenes durante su estancia.
El impacto del proyecto
El proyecto tuvo una doble dimensión claramente definida.
DIMENSIÓN SOLIDARIA
Mediante la recogida y entrega de material deportivo, especialmente botas de fútbol, destinado a jóvenes futbolistas de Angola.
DIMENSIÓN EDUCATIVA E INTERCULTURAL
Mediante una experiencia de convivencia que permitió compartir culturas, experiencias y valores a través del deporte. De esta manera, una acción aparentemente sencilla —recoger y hacer llegar unas botas de fútbol— terminó convirtiéndose en una experiencia mucho más amplia de educación, solidaridad e intercambio internacional.
Formar futbolistas también significa formar personas
Este proyecto representa una parte importante de nuestra manera de entender la formación. Durante nuestra etapa en Angola defendimos siempre que el desarrollo del joven futbolista no podía limitarse a la mejora de sus capacidades técnicas y tácticas. Y para ello es necesario generar experiencias que permitan a los jóvenes conocer otras realidades, convivir con personas diferentes, aprender a valorar lo que tienen y comprender que ellos también pueden contribuir a mejorar la vida de los demás. En Peñíscola, el fútbol volvió a convertirse en una herramienta para educar en valores, generar oportunidades y establecer vínculos entre diferentes comunidades.
Una experiencia que dejó huella
Mirando hoy aquella experiencia con perspectiva, comprendemos que el verdadero valor del proyecto no estuvo únicamente en el material deportivo conseguido. Estuvo en todo lo que ocurrió alrededor de ese gesto de solidaridad. Los jóvenes conocieron otra cultura. Compartieron experiencias. Jugaron juntos. Convivieron. Aprendieron. Y descubrieron que una acción nacida de la solidaridad puede terminar creando relaciones que van mucho más allá del terreno de juego.
Ese es precisamente el tipo de proyectos que entendemos como parte de una formación integral del futbolista. Porque el fútbol puede enseñar a competir, pero también puede enseñar a compartir, respetar, convivir y ayudar.
Director Técnico de BCNwinMethod

